¡VE!
El Señor me dijo:
-¡Ve!
Me quedé del todo frío.
Pregunté: -¿Qué dices?¿Yo?
-Sí, tú mismo. Te he elegido.
Al instante respondí:
-No estoy ni libre ni listo.
No soy la persona idónea.
Desconozco tus motivos.
Repitió su encargo:
Me quedé del todo frío.
Pregunté: -¿Qué dices?¿Yo?
-Sí, tú mismo. Te he elegido.
Al instante respondí:
-No estoy ni libre ni listo.
No soy la persona idónea.
Desconozco tus motivos.
Repitió su encargo:
-¡Ve!
No me pongas pegas-dijo.
-Pero, Señor, que no quiero.
-Lo sé, pero te necesito.
-Mira, Señor, no porfíes,
tengo asuntos, no es mi estilo,
me asusta hablar a la gente,
no me metas en más líos.
-Tonterías –Dios repuso-.
Por tercera vez insisto.
-Pero ¿es que tengo que hacerlo?
-¿No me quieres?¿No eres mi hijo?
-Me da miedo, mucho miedo.
Se reirán de lo lindo
y además solo no puedo.
-¿Tú solo?¿Quién lo ha dicho?
No te dejaré un momento,
estaré siempre contigo.
Me pidió de nuevo: -¡Ve!
-Aquí me tienes, Dios mío.
Iré a donde tú me mandes,
Indícame tú el camino.
-No temas nada de mí.
Sólo quiero ser tu amigo.
-¿Temerte, mi amor, mi dueño?
De ti del todo me fío.
Louis Hodrick
No me pongas pegas-dijo.
-Pero, Señor, que no quiero.
-Lo sé, pero te necesito.
-Mira, Señor, no porfíes,
tengo asuntos, no es mi estilo,
me asusta hablar a la gente,
no me metas en más líos.
-Tonterías –Dios repuso-.
Por tercera vez insisto.
-Pero ¿es que tengo que hacerlo?
-¿No me quieres?¿No eres mi hijo?
-Me da miedo, mucho miedo.
Se reirán de lo lindo
y además solo no puedo.
-¿Tú solo?¿Quién lo ha dicho?
No te dejaré un momento,
estaré siempre contigo.
Me pidió de nuevo: -¡Ve!
-Aquí me tienes, Dios mío.
Iré a donde tú me mandes,
Indícame tú el camino.
-No temas nada de mí.
Sólo quiero ser tu amigo.
-¿Temerte, mi amor, mi dueño?
De ti del todo me fío.
Louis Hodrick

0 Comments:
Post a Comment
<< Home